Sorprendente análisis de una característica común del equipo de asesores económicos de Barack Obama realizado desde la singular mirada del periodista Frank Rich en su columna semanal del NYT – “The Brightest Are Not Always the Best” - algo así como No siempre los más ‘brillantes’ resultan ser los mejores. Se apoya en “The Best and the Brightest” de David Halberstam – estudio periodístico crítico de la generación de brillantes asesores de seguridad nacional de JFK que sin embargo llevaron al presidente a involucrarse en el desastre de la Guerra de Vietnam. Interrogantes parecidas surgen ahora, esta vez no acerca del equipo de seguridad nacional de Hillary Clinton sino que del equipo económico. Acerca del asesor presidencial económico Lawrence Summers y del Secretario del Tesoro Timothy Geithner - quienes, no obstante ser académicos brillantes, en los noventa gestaron desregulaciones que figuran hoy entre los factores de la crisis en curso. Eran años en que Robert Rubin era Secretario del Tesoro de Bill Clinton, el mismo que ahora a la cabeza de Citygroup necesitó un descomunal bailout de US$ 300 mil millones para evitar un colapso por riesgosas estrategias financieras. Por eso, con el nombramiento de Paul Volcker como antídoto a la cabeza del equipo de asesores económicos Barack Obama tomó una decisión no sólo brillante sino también sabia, comenta Rich. Una comparación interesante a tener en mente cuando el programa de Barack Obama para desactivar la crisis financiera y reactivar la economía es clave no sólo para Estados Unidos sino también para todos quienes de una u otra forma en América Latina están asociados a su destino. Paul Volcker es entonces, según Frank Rich, quien garantiza la consistencia de la política económica con las ideas originales del presidente-electo. Es una crisis que avanza día a día con fuerza y que recién mostró su capacidad destructiva al generar más de medio millón de desocupados en sólo un mes en Estados Unidos.
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